La iglesia no reconoce ningún poder que no provenga de ella,
sin embargo no son los únicos que utilizan las artes arcanas. Bien sea por
haber nacido con el don o por pactos realizados con demonios, lo cierto es que
hay personas capaces de utilizar magia. Estas personas son perseguidas por la
iglesia por suponer un riesgo para los habitantes de Europa. Los poderes se
manifiestan de formas muy diferentes, algunos controlan algún elemento, otros
son capaces de despertar a los muertos o jugar con la mente de otras personas.
Los
apostatas intentan pasar desapercibidos, pero tarde o temprano son descubiertos
y perseguidos, por ello, la capacidad de pasar inadvertidos es vital para
ellos. Finalmente, tienden a exiliarse o a unirse a grupos, sectas u órdenes
secretas que les ofrezcan protección.
Los
apostatas son considerados como insalvables por la iglesia, aquel que ha hecho
pactos con demonios debe arder en la hoguera sin posibilidad de salvación para
su alma. Esconder a un apostata se considera herejía e igualmente se paga con
la muerte.