Desde el principio de los tiempos, el Arcángel Gabriel eligió el
negro como color para su Orden (el color del luto, la noche y la muerte) para
recordar a todos sus hijos que debían juzgar y castigar a todos los enemigos
del Señor. Además, eligió la Espada Flamígera como símbolo. Los gabrielitas
portan unas espadas anchas, y los más veteranos a menudo enlazan sus paños
votivos en ellas. Debido a que necesitan mayor protección, los Gabrielitas
llevan armaduras bajo las túnicas
Como era de
esperar, los poderes de los Gabrielitas se centran especialmente en el combate
y la mejora física del cuerpo. La mayoría de los miembros de la Orden tienen
una fuerza y una destreza excepcionales. Además, poseen una intuición natural
para los puntos débiles de sus enemigos, una capacidad de curación casi
regenerativa y una tolerancia al dolor muy elevada.
Sin embargo, la orden enseña que
el uso de la fuerza debe ser siempre justificado y se toma muy en serio a
aquellos que abusan de su poder. Los Gabrielitas tienen la santa misión de
defender Europa del mal. Durante las cruzadas la orden toma el mando de los ejércitos
europeos que se enfrentan a las bestias.
Lo que opinan de las otras órdenes
Miquelitas: “Dios Nuestro Señor nos ha
ordenado que los sigamos. Y eso haremos. Si el Señor cambiara de opinión,
¿quién sabe qué pasaría?”.
Ramielitas: “O tienen a un hombrecillo
que les susurra al oído o tienen personalidad múltiple, o ambas cosas. A veces
pueden ser útiles".
Rafaelitas: “¡Cobardes y debiluchos!”.
Urielitas: “Algunos de ellos podrían
haberse convertidos en buenos hermanos hermanas si se
Y hubieran
esforzado. En cualquier caso, no podemos pasar sin ellos”