Los miembros de esta Orden a menudo parecen intelectuales e
introvertidos. Son capaces de pasarse horas discutiendo silenciosamente consigo
mismo, aislándose completamente del mundo que los rodea. Muy a menudo los
Ramielitas son objeto de insultos y bromas de los miembros de las otras Órdenes
porque no saben o no quieren comprender su comportamiento aparentemente
excéntrico. Pero si se analiza a fondo, los Preservadores del Conocimiento son
amistosos, abiertos y siempre están dispuestos a ayudar. Apoyan a los otros
miembros de su compañía sin dudarlo, intentando siempre mantener una postura
neutral para poder mediar en caso de discusión y conservar un punto de vista
justo e imparcial.
No obstante,
con los de su propia Orden los Ramielitas, suelen parecer fríos y
desconfiados, casi paranoicos, como si intentaran proteger un secreto que sólo
los otros Ramielitas podrían arrebatarles. La Orden también parece mostrar poco
interés por los europeos, un hecho que las demás Órdenes le recriminan a
menudo. Puede que la gente de a pie carezca de la inteligencia y/o educación
suficientes como para ofrecer ningún interés, o tal vez simplemente tienen
miedo de interactuar con ellos. En cualquier caso, el resultado es el mismo:
los Ramielìtas viven en un exilio voluntario. Por lo tanto, no es de extrañar
que la gente al pie del Firmamento tenga que cuidarse sola y apenas reciba
visitas de los pocos que viven por encima.